Como alguna vez pasó con el Huesito Galletti o con Di María en tiempos más modernos, apareció alguien con altura para brillar en la altura. Aunque parezca, no es una redundancia. Este pibe Exequiel Palacios, que apareció en la primera de River con tan sólo 17 años, que ganó varios títulos en los 87 partidos que jugó con la banda porque coincidió con el exitoso paso aún perdurable de Gallardo y que luego emigró para ser compañero de Alario en el Bayern Leverkusen alemán, sin demasiadas chances de jugar en este año, con sólo 22 años, apareció en toda su dimensión para convertirse en figura argentina en la altura de La Paz.



































