Los resultados deportivos muestran una realidad, pero el análisis técnico de la FIA expone otra. Mercedes domina el Mundial de Fórmula 1, mientras que Red Bull atraviesa una temporada mucho más difícil. Sin embargo, el motor de combustión desarrollado por Red Bull Powertrains junto con Ford permanece como la referencia vigente dentro del sistema de evaluación establecido por la Federación.
La paradoja de la Fórmula 1: Red Bull-Ford conserva la referencia de motor pese al dominio de Mercedes
La FIA ratificó las oportunidades adicionales de desarrollo para Mercedes, Ferrari, Audi y Honda, mientras que Red Bull-Ford quedó sin concesiones. El análisis contempla únicamente el motor de combustión y no el rendimiento completo de la unidad de potencia ni del auto.


La FIA comunicó los resultados de los dos primeros períodos de análisis de las unidades de potencia de 2026. Lo hizo mediante el sistema denominado Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización —ADUO, por sus siglas en inglés—, creado para permitir que los fabricantes más retrasados puedan recuperar terreno.
Después de la primera medición, Mercedes quedó ubicada entre un 2% y un 4% por debajo del mejor motor de combustión. Por esa razón, la marca alemana podrá realizar una homologación adicional durante 2026 y otra en 2027.

Audi, Ferrari y Honda presentaron una diferencia superior al 4% respecto de la referencia. Cada fabricante recibió dos oportunidades adicionales de homologación para esta temporada y otras dos para la próxima.
Red Bull-Ford fue el único motorista que no recibió concesiones. De esa distribución se desprende que su motor de combustión fue tomado como referencia durante la primera evaluación, aunque la FIA no publicó cifras individuales ni una clasificación completa de fabricantes.
La segunda revisión no entregó nuevos beneficios
El primer período de análisis concluyó después del Gran Premio de Canadá, mientras que el segundo terminó tras la competencia de Hungría. En esta última revisión, la Federación no concedió nuevas homologaciones a ninguno de los fabricantes.

Esto no significa que Mercedes, Ferrari, Audi y Honda hayan perdido los beneficios obtenidos previamente. Las oportunidades de desarrollo no son acumulativas dentro de una misma temporada y se conceden la primera vez que cada motorista ingresa en alguna de las franjas establecidas.
La FIA tampoco reveló los índices correspondientes al segundo período. Por eso, no puede afirmarse que Red Bull-Ford haya vuelto a encabezar una nueva clasificación entre Mónaco y Hungría. Sí conserva la condición de referencia oficial vigente dentro del sistema, ya que fue el único fabricante que quedó sin posibilidades extraordinarias de actualización.
“La FIA realizó un análisis minucioso y exhaustivo como parte de nuestro proceso de revisión del ADUO”, explicó Nikolas Tombazis, director de Monoplazas de la Federación.

“Con la publicación de los resultados del segundo período, estamos seguros de que, por la calidad de los datos, el análisis es increíblemente sólido y nos proporciona un alto nivel de confianza en las conclusiones”, agregó.
Tombazis también remarcó la necesidad de proteger la información técnica de los fabricantes: “Debemos respetar la confidencialidad y la propiedad intelectual de los equipos y de los fabricantes de unidades de potencia al divulgar cualquier detalle de los resultados”.
No se mide toda la unidad de potencia
El dato necesita una aclaración fundamental: el sistema ADUO evalúa el rendimiento del motor de combustión interna, conocido como ICE. No representa por sí solo el desempeño completo de la unidad de potencia híbrida.
La parte eléctrica, la recuperación y entrega de energía, la confiabilidad, la refrigeración y la integración del motor con el chasis también condicionan el rendimiento final. A eso se suman la aerodinámica, el peso, la suspensión y el funcionamiento general de cada auto.
Esa diferencia ayuda a comprender la aparente contradicción. Red Bull-Ford puede tener el motor de combustión utilizado como referencia por la FIA y, al mismo tiempo, estar lejos de Mercedes en los campeonatos. El resultado en pista depende de un conjunto mucho más amplio que la potencia generada por una sola parte del sistema.
Además de permitir nuevas homologaciones, el mecanismo concede a los fabricantes rezagados mayores márgenes presupuestarios y más tiempo de trabajo en los bancos de pruebas. Aunque la medición se realiza sobre el ICE, las modificaciones autorizadas pueden alcanzar otros componentes específicos de la unidad de potencia contemplados en el reglamento.
La tercera y última revisión de 2026 comprenderá las siete fechas ubicadas entre los Grandes Premios de los Países Bajos y de México. Recién entonces la FIA volverá a evaluar las diferencias, dentro de un sistema que todavía atraviesa su primer año de aplicación.
“Naturalmente, existen áreas que podremos hacer evolucionar con el tiempo, en conversación con todos los fabricantes de unidades de potencia”, reconoció Tombazis en el comunicado oficial de la FIA.








