Red Bull llegó a Zandvoort con una noticia capaz de despejar las dudas sobre su futuro: Max Verstappen renovó su contrato hasta finales de 2030. Después de meses de especulaciones y de un comienzo de temporada complicado, Laurent Mekies celebró la decisión, aunque también reconoció todo lo que representa para el equipo.
Mekies asumió el desafío: "Debemos darle un auto ganador”
El director de Red Bull destacó la continuidad del neerlandés hasta finales de 2030 como una señal de confianza en el equipo. También habló de la lesión de Isack Hadjar y consideró que Liam Lawson merecía una nueva oportunidad.

“Es una noticia fenomenal para Red Bull Racing y creo que también lo es para la Fórmula 1 y el automovilismo en general”, expresó el director de la escudería en una entrevista con F1.com.
Para Mekies, conservar al cuatro veces campeón del mundo significa mucho más que asegurar al principal piloto del equipo. Es una demostración de confianza hacia las personas que trabajan en Milton Keynes y hacia un proyecto que intenta recuperar el terreno perdido.
Sin embargo, el francés no se quedó únicamente con la alegría del anuncio. También puso sobre la mesa la responsabilidad que ahora tendrá Red Bull.
“Sabemos que esto conlleva una enorme responsabilidad: entregarle un paquete muy rápido, tanto en el chasis como en la unidad de potencia, para que podamos volver a la cima lo antes posible”, admitió.

Una decisión que ordena el futuro
La renovación llegó en un momento especialmente importante. Red Bull comenzó 2026 lejos del rendimiento esperado y Verstappen no pudo luchar con regularidad por las victorias. Esa situación alimentó versiones sobre una posible salida, pero Mekies aseguró que la intención del neerlandés siempre fue continuar.

“Max dijo desde la primera conversación que quería quedarse en Red Bull. Cuando finalmente nos pusimos de acuerdo en todo, nos recordó: ‘Les dije que siempre quise quedarme’”, contó.
Las dificultades del auto provocaron momentos de frustración, aunque no cambiaron el objetivo compartido. Mekies explicó que la relación con Verstappen se sostiene en la sinceridad y en una exigencia que atraviesa a todo el equipo.
“Cada vez que no ganemos vamos a ser brutalmente honestos entre nosotros. Nos desafiaremos y expresaremos nuestras frustraciones, porque todos somos competidores”, señaló.
La continuidad del campeón también lleva tranquilidad hacia el interior de la estructura. Red Bull ya tiene asegurada la pieza más importante de su proyecto y ahora deberá construir a su alrededor un auto capaz de volver a pelear por el campeonato.

Hadjar no correrá en Zandvoort
La renovación de Verstappen no fue la única noticia que sacudió al equipo antes del Gran Premio de los Países Bajos. Isack Hadjar quedó fuera del fin de semana debido a una lesión en la muñeca que sufrió mientras entrenaba durante las vacaciones.
Mekies aclaró que la molestia es leve y que el piloto francés se acercará al circuito, pero Red Bull prefirió no correr riesgos.
“Tuvo un comienzo de temporada fantástico y estuvo más fuerte cada vez que salió del garaje. Lo dejaremos recuperarse este fin de semana y esperamos tenerlo nuevamente en el auto muy pronto”, explicó.

La revancha de Lawson
La ausencia de Hadjar le dará a Liam Lawson una nueva oportunidad en Red Bull. El neozelandés volverá a compartir equipo con Verstappen después de aquella breve experiencia de dos Grandes Premios durante el inicio de 2025.
Su primera etapa terminó antes de lo esperado y Lawson regresó a Racing Bulls. Desde entonces logró reconstruir su rendimiento y recuperar la confianza del equipo.
“Fueron dos primeras carreras muy difíciles y estoy seguro de que aquel no fue el final que merecía. Si observamos cómo se reconstruyó y el nivel que mostró desde entonces, creo que se ganó esta oportunidad”, afirmó Mekies.

El movimiento también permitirá el regreso de Yuki Tsunoda a Racing Bulls. El japonés, que trabajó durante la temporada como piloto de reserva, acompañará a Arvid Lindblad en Zandvoort.
Red Bull se acercó, pero quiere volver a ganar
El equipo también afrontará el fin de semana con la expectativa de confirmar la evolución del RB22. Según Mekies, Red Bull pasó de estar a más de un segundo de los líderes en el comienzo del año a quedar aproximadamente a tres décimas.
La recuperación fue importante, aunque todavía no alcanza para generar satisfacción dentro de la escudería.
“El ánimo no estará alto hasta que volvamos a ganar. No esperen que estemos contentos con el progreso porque todavía no fue suficiente para conseguir victorias”, remarcó.
Mekies reconoció que Red Bull aún no tiene la velocidad necesaria para imponerse en una pelea directa, pero entiende que las diferencias entre los cuatro principales equipos son cada vez menores. Una pequeña falla o un fin de semana imperfecto puede abrir una oportunidad.
En Zandvoort comenzará otra etapa para Red Bull. Verstappen ya decidió quedarse, Lawson tendrá su revancha y el auto muestra señales de recuperación. Ahora queda la parte más difícil: transformar esas certezas en victorias.








