“Durante 2025 la balanza de servicios registró un saldo negativo de US $ 11.233,6 millones, explicado por un total de exportaciones de US$ 18.038,8 millones frente a importaciones que alcanzaron los US$ 29.272,4 millones”.
Los “intangibles” son causantes de un déficit crónico en la balanza comercial de la Argentina
En un cuarto de siglo, el intercambio de viajes, transporte, telecomunicaciones, informática y otros servicios empresariales de la Argentina con el exterior creció 269,5%.

El dato es parte de un nuevo informe del Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, que analizó la balanza comercial argentina sin considerar a los bienes (granos y carnes,lácteos, manufacturas agropecuarias o industriales) para enfocarse en lo que sucede con la balanza que representa viajes, transporte, telecomunicaciones, informática y otros servicios empresariales.

“A diferencia de lo que ocurre con la balanza comercial de bienes, el intercambio con el resto del mundo presenta un déficit externo persistente”, señala el reporte en referencia a los servicios. La base estadística utilizada para el estudio comprende el periodo 1994-2025.
Sobre el saldo del pasado año, el CES/BCSF remarcó que “este resultado representa el desbalance más profundo de la serie histórica y equivale a la sumatoria de los desequilibrios acumulados en conjunto en los dos períodos precedentes (US$ -6.039,9 millones en 2023 y US$ -5.749,9 millones en 2024)”.
La oferta al exterior
La matriz exportadora de servicios está traccionada por el conocimiento y la tecnología (Otros servicios empresariales y TICs), mientras que la demanda externa está fuertemente concentrada en la movilidad y la logística (Viajes y Transporte).

El análisis señala que en las exportaciones argentinas de servicios “se observa un estancamiento a partir de 2011, con una tendencia creciente muy tenue una vez superado el periodo de restricciones por la pandemia COVID-19.
“En cambio -añade el reporte- las importaciones presentan una tendencia al alza más relevante, lo que genera una creciente salida neta de dólares por esta vía en la última década”.
Expone el análisis respecto del cepo cambiario en el país, que “durante los períodos de mayores restricciones -entre 2011 y finales de 2015 y entre 2019 e inicios de 2024- se observa una paralización de las dos variables.
En contraste, los procesos de liberalización del comercio exterior iniciados en 2016, por un lado, y en 2024, por otro, coincidieron con expansiones notorias en las importaciones de servicios, sin ser contrarrestadas en la misma magnitud por parte de las exportaciones”.
Señala el reporte que “el déficit creciente de la balanza de servicios contrasta con el desempeño del sector de bienes como proveedor de divisas netas” a la Argentina. “En 2024 el superávit comercial de productos físicos fue de US$ 18.927,6 millones, lo cual permitió alcanzar un saldo neto de US$ 13.177,7 millones.

“En 2025 -prosigue- la dinámica fue la misma pero el flujo de divisas netas se neutralizó. El superávit en la balanza de bienes se moderó a US$ 11.320,1 millones, y dicho resultado fue absorbido casi en su totalidad por el sector servicios. Como resultado, el saldo comercial total se situó en apenas US$ 86,5 millones”.
La evolución
Más adelante expone el informe que “si tomamos las cifras del período 1994-2000 como base, el comercio de bienes pasó de un promedio anual cercano a los US$ 48.800 millones, a US$ 162.900. Esto implica un crecimiento del orden del 233,8%. Por su parte, el intercambio de servicios creció de US$ 12.800 millones promedio por año, a US$ 47.300 millones; lo que implica un alza del 269,5%”.
En lo que respecta a la participación del sector servicios sobre el comercio exterior total, su incidencia se mantuvo relativamente estable, explicando entre el 17% y 23% del total entre 1994 y la actualidad.
“En 2025 representó el 22,5%, con un crecimiento marginal sostenido en los últimos años. Dicho hito se produjo en un contexto donde el comercio externo total (importaciones y exportaciones) alcanzó un récord de US$ 210.213,6 millones, superando el promedio de la última década, el cual osciló en torno a los US$ 180.000 millones”.
El detalle del 2025
Respecto del déficit de US$ 11.233,6 millones, el informe del CES detalla los rubros principales y su desempeño en la balanza comercial según los datos de 2025.
- Otros servicios empresariales: Es la única categoría que generó un ingreso neto significativo de divisas, con un saldo positivo de US$ 2.450,7 millones. Representó el 35,8% de las exportaciones totales (principal componente de ingreso) y el 13,9% de las importaciones.

- Viajes: Constituyó el rubro con el mayor egreso neto de divisas, con un saldo negativo de US$ 7.220,7 millones. Fue el componente central de las importaciones (40,1%) y el segundo en exportaciones (26,7%)
- Transporte: Presentó un saldo deficitario, al representar el 20,7% de los egresos frente al 13,6% de los ingresos. Junto con Viajes, concentró más del 60,0% de los pagos realizados al exterior.
- Servicios de telecomunicaciones, informática y de información: Aportó el 15,7% de las exportaciones, pero su incidencia en las importaciones fue menor (8,4%), lo que sugiere un comportamiento favorable dentro de la matriz, aunque el informe no especifica su saldo neto exacto.
- Cargos por el uso de la propiedad intelectual: Registró una baja participación en los ingresos (1,9%) frente a una demanda más relevante en los egresos (7,0%).
- Servicios personales, culturales y recreativos: Tuvo una incidencia marginal, representando el 2,6% de las exportaciones y el 4,3% de las importaciones
- Resto de categorías: Agrupa rubros como seguros, servicios financieros y de manufactura, sumando el 3,6% de las exportaciones y el 5,6% de las importaciones.









