La Empresa Provincial de la Energía tiene previsto dedicar unos 2.500 millones de pesos al rubro "Reducción de Pérdidas No Técnicas", un eufemismo que involucra tanto al hurto de la energía por parte de clientes regulares que mediante mecanismos fraudulentos utilizan la energía eléctrica sin pagar y a los casos que podrían considerarse de tipo social, en hogares marginados que tienen conexiones directas ilegales.



































