"Las políticas fiscales impactan significativamente la decisión de las mujeres de ingresar al mercado laboral formal. Según el modelo TaxBEN de la OCDE, las mujeres reciben, en promedio, el 67% del salario de sus pares masculinos. Aunque la incorporación al mercado puede aportar nuevos ingresos, existe el riesgo de perder beneficios sociales como la Asignación Universal por Hijo, la Tarjeta Alimentar y el programa Volver al Trabajo (ex Potenciar Trabajo). Además, los costos del cuidado infantil y los impuestos laborales pueden reducir el impacto positivo de esos ingresos adicionales, especialmente en hogares con hijos pequeños, donde estos gastos pueden absorber una parte considerable del ingreso de la mujer trabajadora, desincentivando su participación en el mercado laboral formal".