Desde hace tiempo la rentabilidad de los productores de economías regionales atraviesa un momento muy complicado, especialmente por la suba de costos y la presión impositiva, donde según los datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) entre agosto y diciembre pasado el precio de los combustibles aumentó un 15%, los insumos se incrementaron por encima de la inflación y la elevada brecha cambiaria afectó el desarrollo productivo de mediano y largo plazo.


































