Cuando elaboró su lista de los cincuenta héroes más famosos de la historia del cine, el American Film Institute la encabezó con Atticus Finch, el abogado interpretado por Gregory Peck en “Matar a un ruiseñor”. Muy cerca, en el segundo puesto colocó a Indiana Jones. Y en el tercer puesto al espía más popular de todos los tiempos: James Bond, que el próximo jueves 30 de septiembre estará por vigésimo quinta vez en la pantalla grande, cuando se produzca el estreno de “Sin tiempo para morir”. Es que el agente al servicio de su Majestad, que quedó inmortalizado gracias al número 007, la licencia para matar, la pasión por el vodka con martini “agitado no revuelto”, la buena comida, las mujeres atractivas, los autos de lujo, los artilugios tecnológicos, los paisajes exóticos y la lucha con villanos que quieren dominar al mundo, en una actitud tantas veces parodiada, se ha convertido en un ícono del cine comercial del último medio siglo.


































