Recordemos que el Tesla Model S Plaid es, según los datos que ha facilitado Tesla en primera instancia, el coche de producción más rápido de la historia en base a su aceleración desde parado hasta los 100 kilómetros por hora. Lo logra alcanzar los cien por hora en tan sólo 2,1 segundos, gracias principalmente a sus tres motores eléctricos y la gestión de su potencia, que en los momentos de máxima exigencia llega a rendir 1.020 CV. No obstante su velocidad máxima está limitada a sólo 322 kilómetros por hora, quedándose relativamente lejos de los 414 kilómetros por hora del recién presentado Rimac Nevera.