Nada. Ni un rastro. Ni una señal. Más de medio siglo después, el misterio sigue intacto. Hace un par de meses atrás se cumplieron 60 años de la desaparición del avión Douglas DC-4 de la Fuerza Aérea Argentina, matrícula TC-48, que el 3 de noviembre de 1965 se esfumó en pleno vuelo sobre el mar Caribe con 68 personas a bordo. Entre ellas estaba el piloto paranaense Miguel Ángel Moyano Villarraza, cuyo recuerdo permanece vivo en la región.


































