El documento se basa en un estudio en el que se monitoreó 286 sitios de arrecifes a lo largo de los 1.000 kilómetros en las costas del Caribe de Belice, Guatemala, Honduras y México para determinar la cobertura del coral vivo, macroalgas y peces claves para la supervivencia de los arrecifes de coral, se indicó en el Reporte de Salud del Arrecife Mesoamericano 2020.
































