Lograr un descanso reparador depende de múltiples factores ambientales, y la ventilación del dormitorio es uno de los más determinantes. Estudios publicados en revistas como Sleep Health y datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) sugieren que dejar la ventana abierta puede favorecer un sueño saludable al mejorar la calidad del aire interior.



































