Arquitectura aumentada

Pensar con inteligencia artificial, sin renunciar a la responsabilidad de habitar

Cada época construye sus herramientas, pero son ellas, con el tiempo, las que terminan reformulando aquello que creemos que somos capaces de pensar.

La inteliegencia artificial introduce una tensión inédita que obliga a replantear, con mayor rigor que nunca, qué significa proyectar en un contexto donde la generación de alternativas ya no depende exclusivamente del esfuerzo humano: puede ser delegada -al menos en parte- a sistemas capaces de producir, en cuestión de segundos, una cantidad de opciones que antes requerían semanas de trabajo.La inteliegencia artificial introduce una tensión inédita que obliga a replantear, con mayor rigor que nunca, qué significa proyectar en un contexto donde la generación de alternativas ya no depende exclusivamente del esfuerzo humano: puede ser delegada -al menos en parte- a sistemas capaces de producir, en cuestión de segundos, una cantidad de opciones que antes requerían semanas de trabajo.

La proliferación de imágenes, simulaciones y alternativas que la inteligencia artificial pone a disposición introduce un riesgo que no es menor: el de confundir cantidad con profundidad; velocidad con comprensión; generación con pensamiento.La proliferación de imágenes, simulaciones y alternativas que la inteligencia artificial pone a disposición introduce un riesgo que no es menor: el de confundir cantidad con profundidad; velocidad con comprensión; generación con pensamiento.
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