En agosto de 1812, el general Manuel Belgrano inicia la evacuación de la ciudad de Jujuy, ante el avance del poderoso ejército realista, con el objetivo de trasladarse a la ciudad de Córdoba donde supuestamente estaría en mejor posición para la defensa.
Aniversario del heroico combate de Río Piedras
El 3 de septiembre de 1812, en el combate de Río Piedras, el ejército de Belgrano detuvo al ejército realista, cambiando el rumbo de la campaña del norte en Tucumán. Este enfrentamiento crucial fortaleció la causa patriota y consolidó a Belgrano como un líder estratégico en la lucha por la independencia argentina.

El denominado Éxodo Jujeño quedó plasmado en la historia en cuanto a que pobladores y ejército se pronuncian en retirada hacia el sur. Se respondía a las directivas emanadas del Primer Triunvirato que no aceptaba el riesgo de detener a una fuerza militar que superaba ampliamente a las propias.
Sin embargo, durante la marcha se produjo el heroico combate de Río Piedras que cambió absolutamente la tendencia, configurando un "antes", que imponía una significativa prudencia, y un "después" en el cual se observan sorprendentes actos de heroísmo y de entrega en favor de la libertad.
El 3 de septiembre de 1812, en el río Piedras, cercano a la provincia de Tucumán, se produjo el primer enfrentamiento militar entre el ejército patrio en misión de custodia del pueblo de Jujuy, y la vanguardia presurosa del ejército realista que iba en persecución.
El general Belgrano se vio en la necesidad de proceder a la defensa, a pesar de las instrucciones recibidas de evitar las confrontaciones. El combate concluyó con una categórica victoria para la causa de la patria, lo que quedó registrado en la letra del Himno Nacional Argentino, en su versión extendida.
A partir de esa jornada se produjo un sorprendente cambio de actitud, haciendo que la causa de la libertad quede notoriamente despejada.
La recepción de la noticia del triunfo a Tucumán, previo al arribo del grueso de su tropa y la columna del éxodo, provocó una evidente y contagiosa exaltación de los patriotas que indujo al general Belgrano a poner fin a su condición de perseguido y tomar la determinación de frenar la avanzada realista.
El combate de Río Piedras fue el primer enfrentamiento en que a nuestro prócer le tocó actuar como comandante y constituyó una clara demostración de su capacidad para protagonizar hechos positivos para el bien de la Patria.
Manuel Belgrano fue un organizador y conductor impecable, e incluso sorprendente estratega militar, lo cual quedó demostrado en la posterior batalla de Salta. Su decidida entrega a la causa de la libertad, los protagonistas de los esfuerzos en las épicas narradas, y la imposición definitiva de la Bandera de la Patria, resultaron hechos fundacionales de la nacionalidad.
El autor es presidente de la comisión directiva del Instituto Belgraniano de Santa Fe.

















