El nombre de la vecina ciudad entrerriana, originada hacia mediados del siglo XVIII en el caserío tejido por vecinos de Santa Fe en la loma que desciende hacia el río en la otra banda (en un rincón del actual Parque Urquiza), quedó resguardado en una de las calles ubicadas detrás del Cabildo, paralela a la que recibió la denominación 31 de Mayo de 1852, en homenaje al acuerdo de San Nicolás de los Arroyos (provincia de Buenos Aires) en el que se decidió convocar al Congreso General Constituyente en la ciudad de Santa Fe. Entre tanto, la calle que separaba al Cabildo de la antigua Plaza Mayor (poco después, del Congreso y, ahora, 25 de Mayo), recibió el nombre de 3 de Febrero de 1852, fecha de la batalla de Caseros, en la que el Ejército Grande, conducido por Urquiza, derrotó a las tropas de Juan Manuel de Rosas y produjo la caída de quien, con variantes, había ejercido el poder real en el territorio durante dos décadas. Al norte de la escueta urbe, el espacio, por entonces laguna, en el que hoy se erige la plaza San Martín, fue designado plaza de la Libertad.