El humedal, se resiste a las primeras luces del amanecer, las hojas escurren gotas ingrávidas. Una línea naranja atraviesa el cielo. El sol parece estar más maduro, más caliente en las últimas mañanas del invierno. Pálidas nubes pasan deshilachándose muy despacio. En la planicie árboles muertos cubiertos de enredaderas, musgos y algas, parecen plantados en la descuidada hierba de un cementerio.


































