El mundo se encuentra en una fase de rehegemonización de Estados Unidos, al menos en lo militar. Todo ello con la creencia de que redundará en un reposicionamiento económico y comercial del coloso americano. Para ello ha desarrollado una gran estrategia: contener al gigante chino.
Esta gran estrategia tiene aspectos colaterales que requieren ser atendidos y analizados ya que directa o indirectamente son conducentes a ese gran objetivo. Rusia inicia su cuarto año en la invasión a Ucrania con aportes de soldados norcoreanos, tecnología china y drones iraníes; China empuja con su arsenal nuclear y con la posible invasión a Taiwán; Europa en general ha apoyado económica y militarmente a Ucrania, pero se mantiene alejada y no quiere entrar en esta ecuación de manera directa a causa de su pasado. Los bombardeos a los bunkers nucleares de Irán tras la "guerra de los 12 días" en 2025,Venezuela y la detención/extracción de Maduro y la consecuente crisis de Cuba, la influencia en México para evitar que le regale petróleo a Cuba y el asesinato del narco apodado "Mencho". El arreglo con Dinamarca para una mayor presencia en Groenlandia.
Irán merece un apartado especial porque es en la actualidad el punto más álgido en esta fase de rehegemonización y contención. El país persa ha estado en la mira de Israel desde hace muchos años debido a su discurso belicoso apuntando a su eliminación y refiriéndose a este como el "pequeño satán", por el financiamiento directo de los grupos terroristas más violentos (Hezbollah y Hamas), por el control de Palestina, por las incursiones y secuestros de civiles israelíes por parte de estos grupos y por atacar con misiles directamente a Israel.
Los persas también se han manifestado a propósito de Estados Unidos con epítetos como el "Gran Satán" y "muerte a América". Estos términos han sido expresados por el Líder religioso de la Teocracia instalada desde la Revolución en 1979. El quiebre de la relación bilateral es posterior a la Revolución y desde ahí se han dado momentos claves y de tensión extrema como la crisis de los rehenes en 1981, el apoyo a Irak en la guerra contra Irán 1980-88, el caso Irán-contra 1981-86, el conflicto por armas nucleares (2000 en adelante) y consecuentes sanciones económicas y tensiones militares constantes que derivaron en la inclusión de Irán en el grupo denominado "eje del mal" por parte de Bush (h).
Mojtaba Khamenei. Rouhollah Vahdati/ISNA/WANA (West Asia News Agency)
Demás está decir que Israel es el aliado predilecto de Estados Unidos en Medio Oriente y que cualquier ataque al pueblo hebreo será atendido por los americanos como propio. Nunca había acontecido un ataque directo a Israel por parte de Irán hasta 2025 y 2026 activando el famoso escudo "Cúpula de hierro" antimisiles que salvó a Tel Aviv y al que sus ciudadanos están acostumbrados.
Volvamos al objetivo inicial de este artículo y que es desentrañar la gran estrategia norteamericana frente al avance chino. El lector se preguntará qué tiene que ver el actual conflicto USA/Israel–Irán con esa estrategia, o la captura de Maduro en Venezuela, o Groenlandia, o Cuba, o el "Mencho", etc. Pues bien, como apuntamos más arriba los aspectos colaterales conducentes a esta rehegemonización son directos e indirectos. Es decir, forman parte de la estrategia de contención.
En cuanto a los directos debemos decir que el control del recurso energético más importante, el petróleo, representa en un futuro inmediato un freno a las aspiraciones chinas. Dicho en otros términos, ese control significa que Estados Unidos puede regular hasta dónde puede crecer China, o reducirle los proveedores a uno o dos o encarecerle el recurso. Tengamos en cuenta que China presenta una debilidad estructural frente a este recurso y eso la vuelve vulnerable.
En cuanto a los indirectos tienen que ver, en primer lugar, con el control de las rutas marítimas a nivel global de recursos y productos (por ejemplo, Groenlandia y el Estrecho de Ormuz) y, en segundo lugar, los significados en clave de poder global: despliegue militar, bases aéreas y marítimas en todo el mundo, etc. En este sentido, el de la significancia, les ha demostrado a las dictaduras venezolana, cubana, coreana, iraní, china y rusa sus limitaciones y que no tolerará en adelante operaciones de sabotaje, jaqueos informáticos, robo de propiedad intelectual, etc.; en concreto, evitará la guerra híbrida que hasta ahora han venido desarrollando contra occidente.
Esto también es un mensaje para algunos líderes occidentales que creen que estas dictaduras pueden insertarse en el mundo globalizado o que románticamente van respetar las reglas, valores y principios occidentales que rigen el mundo. Muy por el contrario, coquetear con estas dictaduras ha permitido que influencien en las elecciones democráticas, que aporten dinero para las campañas, que financien intelectuales y periodistas que inciden en la opinión pública.
Donald Trump. REUTERS/Kevin Lamarque
Para finalizar, Argentina ha sido víctima de dos atentados perpetrados en la década del 90' por células terroristas a las que Irán ha financiado, controlado y brindado apoyo logístico para cometerlos. Como argentinos no debemos olvidar esto. Tenemos un Fiscal de la Nación asesinado por estas investigaciones, varios funcionarios del régimen iraní con alertas rojas para detención por parte de Interpol por el atentado a la AMIA, una expresidenta que firmó un pacto espurio con este régimen y que aún no está esclarecido y se encuentra en proceso de investigación judicial.
En síntesis, la contención a China nos indica dos cosas: que estamos ante una guerra fría que integra objetivos directos e indirectos y que es el preludio de una nueva guerra mundial.
Irán merece un apartado especial porque es en la actualidad el punto más álgido en esta fase de rehegemonización y contención. El país persa ha estado en la mira de Israel desde hace muchos años debido a su discurso belicoso apuntando a su eliminación y refiriéndose a este como el "pequeño satán", por el financiamiento directo de los grupos terroristas más violentos (Hezbollah y Hamas), por el control de Palestina, por las incursiones y secuestros de civiles israelíes por parte de estos grupos y por atacar con misiles directamente a Israel.
(*) Magister en Relaciones Internacionales. Decano de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UCSF.