Hay quienes sostienen que hacia 1819 marchaba con las tropas de Estanislao López y Francisco Ramírez una imprenta volante que, en su tránsito hacia Buenos Aires, iba tirando proclamas y boletines. Han surgido dudas y hoy predomina la idea de que tales impresos se habrían originado en Paraná, donde quedó instalada la imprenta de José Miguel Carrera, el revolucionario chileno que aspiraba a regresar a su país para recuperar posiciones perdidas.




































