Queridos amigos. ¿Cómo están? Hoy en el centro de la Palabra de Dios está el tema del amor y la pregunta "¿Cuál es el mandamiento más importante de la Ley?" Comentan los especialistas que, para responder a esta pregunta, Jesús tenía que elegir entre 613 preceptos, de los cuales 248 eran positivos y 365 negativos que, según los fariseos, debían ser observados.
Al final de la vida seremos juzgados por el amor
Una reflexión pastoral sobre el mandamiento del amor, el compromiso con los más necesitados y el llamado a no ser indiferentes ante las desigualdades actuales.

En el Evangelio de hoy San Mateo nos dice:
"En aquel tiempo, los fariseos para ponerlo a prueba a Jesús le preguntaron: Maestro,¿cuál es el mandamiento principal de la ley? Él les dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todo tu espíritu (...)".
"Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se resume toda la Ley y los Profetas".
A continuación, me permito desarrollar solo algunas ideas que surgen de estos bellos textos bíblicos.
Primero. El amor en la Biblia tiene una dimensión universal pues se debe a todos, especialmente al débil, al forastero, a la viuda, a los huérfanos. El texto del Éxodo de hoy es contundente al decirnos: "No maltratarás ni oprimirás al emigrante, pues emigrantes fueron ustedes en la tierra de Egipto. No explotarás a viudas ni a huérfanos".
No es lo mismo hablar de la crisis económica cuando uno carece de lo esencial, que cuando uno cobra sueldos suculentos, gozando de privilegios. No es la misma visión de la realidad cuando uno vive en un ranchito, o en un country.
No es lo mismo ganarse el pan con el sudor de la frente, que vivir del Estado. Con cuánta frecuencia nos alejamos de la vida concreta de cada día y de cada persona, para sumergirnos en miles de relatos. Qué distintas se ven las personas cuando conocemos de cerca sus historias de vida.
Anthony de Mello, un gran observador de la vida humana, lo expresa así: "Un día me quejaba porque me apretaba un zapato. Pero cuando vi a un hombre que caminaba sin una pierna, el dolor desapareció inmediatamente".
Segundo. En el mismo Éxodo que escuchamos hoy, varias veces Dios repite: "Yo soy el forastero, la viuda, el huérfano, el que pide prestado". Dios no solo se identifica con el otro, sino que Él mismo está presente en el otro. El Dios de Jesús en el mundo de hoy tiene un rostro concreto, tiene carne, tiene huesos, tiene piel, tiene nombre y apellido.
Y hoy en nuestra patria son miles los "Cristos empobrecidos". Hay miles de jóvenes a quienes nuestros líderes políticos, y tal vez nosotros también con nuestra indiferencia, les robamos el futuro, la esperanza, la ilusión.
Hace unas semanas comenzaron grandes manifestaciones en Francia, Alemania, Bélgica. La gran Europa arde. Una ola de violencia ha invadido a muchos países. Se protesta por el alto costo de vida, por la crisis de vivienda, etc. La gente sale a la calle reclamando no solo una vida digna hoy sino un futuro mejor.
Se suma además el descontento de los jóvenes que luchan por una mejor educación, un futuro más esperanzador, el que, por ahora, no logran visualizar. Muchos se preguntan consternados por los hechos de violencia y destrucción.
¿Por qué nos pasa lo que pasa? No hay respuesta unánime. ¿Solo los inmigrantes son los culpables como nos quieren decir algunos o es una cultura sin Dios impuesta desde hace siglo y medio? Como pastor que acompaño diariamente a los fieles me pregunto: ¿puede el hombre ser bueno por sí mismo y amar al otro, ser solidario sin la gracia de Dios o eliminando a Dios de sus vidas?
Tercero. No se trata solo de amar a esta o aquella persona. El amor que anuncia Jesús con todas sus exigencias debe penetrar todas nuestras actitudes y relaciones humanas. No se puede amar a uno y odiar a otro. ¡Qué desafío y exigencia para todos los cristianos y las comunidades eclesiales!
Hace un tiempo, el obispo Miguel Hesayne, en su recomendable libro "Jesucristo: vida para el pueblo", nos remarca que "la Iglesia tiene que revisar seriamente la formación social de los bautizados para llegar al compromiso fraternal".
¡Qué duda cabe, mis queridos amigos! La realidad económica y social nos invita a actuar. No podemos ser testigos mudos de la dura realidad que nos toca vivir. Cuando se trata de pobreza de nuestros hermanos, no podemos limitarnos simplemente a los números, pues detrás de ellos hay personas de carne y hueso, familias, madres y padres que no llegan a fin de mes.
Es mi deseo que nos acompañen y cuestionen siempre las palabras de Michel Quoist, autor del libro "El Triunfo", donde nos interpela diciendo:
"Saber que hay hombres que mueren de hambre, que no tienen trabajo o que cobran un sueldo mísero, que son analfabetos, abatidos por epidemias, ancianos o desamparados. Saber todo esto y no hacer nada es firmar ante Dios la propia sentencia".
Porque al final, como nos decía tan sabiamente San Juan de la Cruz (1542-1591), seremos juzgados por el amor.
Que Dios nos bendiga.
Viaje del papa confirmado (*)
El Vaticano confirmó que el papa León XIV realizará su gira por Argentina, Uruguay y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre próximos, tal como estaba previsto, después de que los últimos exámenes médicos descartaran contraindicaciones para el viaje.
El pontífice, de 71 años, se recupera de una operación en la que le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho tras diagnosticarle un adenocarcinoma pulmonar. La Santa Sede aseguró que la evolución clínica del papa es favorable y que el itinerario se mantiene sin modificaciones.
La gira será la primera visita de León XIV a América Latina desde su elección como pontífice, en mayo de 2025, y tendrá un significado especial para el papa, que pasó décadas como misionero en Perú antes de regresar a Roma para asumir responsabilidades en el Vaticano.
León XIV fue operado el 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma, dos días después de anunciar que le habían detectado un nódulo en el pulmón derecho. Tras la intervención, los médicos confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma, un tipo de cáncer de pulmón, y procedieron a extirpar el lóbulo inferior del órgano.
Según el comunicado de la Santa Sede, el médico personal del pontífice, Luigi Carbone, confirmó que la recuperación posoperatoria continúa y que los últimos exámenes médicos respaldan su buen estado de salud. Los resultados de las pruebas diagnósticas y de laboratorio no detectaron impedimentos para que emprenda el viaje apostólico.
(*) Información de France 24.












