Como musulmán de cuna, ya desde mi infancia he tenido muy presente la imagen de una estructura cúbica de piedra cubierta con una tela negra. Desconocía su nombre y su importancia, pero la veía a menudo en las tapas de los libros, en las alfombras del rezo, en las paredes de las mezquitas y sobre todo me quedó grabada la secuencia en la televisión en la que miles y miles de personas, todas vestidas de la misma manera, la rodeaban. Con el tiempo avancé en mis conocimientos religiosos y descubrí que tal lugar se llama “Kaaba”y está situado en la Meca (Arabia Saudita).

































