¿Cómo era el mundo en 1930? Y cuando digo "el mundo"… ¿A qué me refiero? Puede decirse que la pulsión que nos mueve es la pregunta, acaso el misterio y cómo develarlo. Tener como obligación mayor contar lo que se ve, se sabe, se intuye, se imagina, es parte de una orden que se entiende como mandato, donde nuestra vida, nuestra forma de vivir, se juega más allá de toda comprobación racional.





































