Este año, con el lanzamiento del llamado "Plan de Protección de los Ingresos", el gobierno de la provincia de Santa Fe adoptó con buen criterio el concepto de la "protección adecuada" del salario, con la saludable intención de que pueda estar protegido de embargos.
El Estado benefactor y los trabajadores endeudados
El reciente plan de préstamos busca aliviar el endeudamiento de los trabajadores argentinos, pero podría resultar en un ciclo de deuda perpetua.

En todo el país es más que palpable y notorio el endeudamiento de los asalariados y, en concordancia con dicha situación, nuestra provincia resolvió, a través del Banco Santa Fe otorgar préstamos a los asalariados públicos y privados, en general, a todo aquel que justifica ser asalariado.
Lógicamente, las cuotas del préstamo se debitarán de la cuenta sueldo, por lo que entiendo que para el Banco pasa a ser un "negocio" redondo, porque, si bien no lo vi escrito, seguro que el Estado protector pasa a ser el garante de esta relación.
La actitud y la resolución son loables, lo remarqué desde un principio, porque veo cierta preocupación del gobierno de la provincia por los asalariados que están endeudados y pueden ser embargados. Pero no deja de ser una acción financiera, no una acción directa de cuidado del asalariado.
¿Por qué digo esto? Porque la realidad de los que yo llamo "ciudadanos de a pie" implica que en su gran mayoría son asalariados que se han endeudado en general debido a la pérdida constante y sonante del poder adquisitivo de sus salarios.
Y esto último ha sido causado por la política económica impuesta fundamentalmente por el gobierno nacional, muchas veces -no siempre- con el acompañamiento de los estados provinciales.
De esto muchas veces no se habla. Ahora toman una acción de protección, sin analizar que la misma puede ser hasta perjudicial para el asalariado que tome el crédito implementado por el gobierno benefactor. Va a pagar la cuota y va a tener que seguir endeudándose para poder vivir la diaria.
Entonces a esta línea de créditos se le podrá aplicar aquel viejo dicho criollo: ¿no será peor el remedio que la enfermedad? Creo que sí y voy a tratar de explicarlo, tratando de entender esta resolución del gobierno provincial.
El pueblo asalariado está endeudado por las políticas económicas impuestas. Se endeuda y el mismo Estado -aunque Nación y Provincia tengan gobiernos diferentes no dejan de ser el Estado- sale a dar una solución que para mí tiene un solo beneficiado: el Banco.
Se anula la deuda con un crédito y… ¿en qué se benefició el asalariado? Sigue debiendo lo mismo, más los intereses del caso. Es decir, en síntesis, le incrementaron la deuda. Solo una mejora sustancial en sus ingresos y en su poder adquisitivo, una disminución concreta en las cargas impositivas o la baja definitiva de la inflación, podrán mejorar su condición.
or eso mi pensamiento tiene que ver con esto: el gobierno se preocupó para evitar los embargos a los asalariados, pero esta no es la "fórmula", porque si alguien va a embargar las cuentas, justamente, va a ser el Banco.
La "fórmula" de un verdadero Estado protector a mi entender debería ser otra: determinar que cada asalariado haga una "Propuesta de Pago", la que deberá cumplir bajo supervisión del gobierno. Y este último, por ser responsable de la situación, no deberá permitir los embargos de salarios. De esa manera, dentro de la crisis que se vive, todos estarán obligados a cambiar su actitud ante esta situación.
Como siempre, me pregunto… ¿dónde están los legisladores? ¿Y los sindicatos? No hay caso: los "ciudadanos de a pie" están más solos que la esperanza que los sostiene. Están desalentados. El salario no alcanza, los impuestos no aflojan, las industrias y comercios dan de baja a sus asalariados. ¿Y los responsables de esta realidad económica ahora se transforman en benefactores?
Lo propuesto por la provincia de Santa Fe ya lo han replicado a nivel nacional con el Banco Nación. Y en uno de los planes aplican intereses más UVA (Unidad de Valor Adquisitivo). Me referí a los créditos UVA en una de mis notas anteriores (6 de febrero de 2026), no hace falta que me explaye mucho más sobre ellos: los considero, como bien dije, "una estafa a los tomadores de préstamos hipotecarios".
Si quienes nos gobiernan quieren ser benefactores del asalariado de verdad, bajen los impuestos, sean austeros y eleven los salarios para que el "ciudadano de a pie" tenga poder adquisitivo real y concreto. De esta forma podrán dar vida a la producción, a la industria y al comercio, a la sociedad argentina en su conjunto, a la gente.
No sigan favoreciendo a la "política financiera", en contra de una verdadera política productiva, generando un pueblo empobrecido y "sometido", sobre todo a su propio salario. Administren a favor del bien comunitario, con respeto por valores como la ética, la honestidad y la austeridad.














