En la historia de la poesía rioplatense, Humberto Megget (1926-1951) ocupa un lugar singular, difícil de asimilar a las tendencias dominantes de su tiempo. Vinculado a la Generación del 45, desarrolló una escritura que se apartaba de buena parte de las convenciones líricas de la época mediante la libertad asociativa, la invención de imágenes insólitas y una marcada sensibilidad rítmica.
La imaginación fuera de cauce
La reedición de la obra de Humberto Megget invita a redescubrir una de las voces más singulares, libres y enigmáticas de la lírica uruguaya del siglo XX.

"Nuevo sol partido" (obra completa), en la edición de HUM, preparada por Pablo Rocca, reúne una producción breve que permite apreciar tanto la radicalidad de sus comienzos como las transformaciones de su poesía.
"Nuevo sol partido" fue también el título del único libro que Megget publicó en vida, en Montevideo, en 1949: una plaqueta de circulación muy restringida que reunía siete poemas. En ellos se manifiesta con especial intensidad su vertiente surrealista. Las imágenes se suceden mediante asociaciones inesperadas, desplazamientos de sentido y conexiones que desbordan la lógica racional.
Sin embargo, esa libertad no equivale a una escritura arbitraria: el ritmo, la sonoridad y la disposición de las palabras construyen una coherencia propia. A esta exploración se suman el interés por las culturas precolombinas y la concepción del arte de Joaquín Torres García, cuyo taller y cuyas conferencias frecuentó.
La singularidad de Megget reside, no obstante, en que su poesía no queda confinada a esa primera experiencia. En los textos posteriores, la experimentación se desplaza hacia un lenguaje más cotidiano, lúdico y musical, sin perder su capacidad de extrañamiento. El humor, la sensualidad y el afecto conviven con una zona más sombría, atravesada por la fragilidad del cuerpo y la conciencia de la muerte.
La aparente sencillez de algunos versos encubre una compleja elaboración sonora: la palabra no solo comunica una imagen, también parece reclamar su propia voz. Esa cualidad contribuye a explicar que sus poemas hayan sido musicalizados por intérpretes como Eduardo Darnauchans y Gastón Ciarlo.
La difusión inicial de su obra fue escasa, y su muerte temprana dejó una parte considerable de su producción dispersa o inédita. En su recuperación desempeñó un papel decisivo Idea Vilariño, quien preparó ediciones póstumas, incorporó poemas desconocidos y escribió un prólogo fundamental para su valoración crítica.
La edición de Rocca, por su parte, recupera aquel texto y la correspondencia vinculada al poeta, además de aportar nuevas informaciones y perspectivas. La presencia de Vilariño permite recordar que el reconocimiento de Megget fue también el resultado de una lectura atenta, capaz de advertir una originalidad que su época no había llegado a apreciar plenamente.

El interés de esta obra completa no se limita, por tanto, al rescate de un autor fallecido prematuramente, sino que permite reconocer una poesía que, desde los márgenes de la literatura uruguaya de mediados de siglo, ensayó formas propias de libertad verbal y exploración imaginativa.
Algunos pasajes conservan su hermetismo y resisten una interpretación unívoca; otros alcanzan una transparencia engañosa, sostenida por el ritmo y el juego de las palabras. Entre la ruptura surrealista y la intimidad de sus últimos poemas, Megget construyó una voz irreductible a una sola escuela. Su recuperación no clausura el enigma de esa escritura: vuelve a ponerlo en circulación.
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"Nuevo sol partido", obra de Humberto Megget, publicada por Casa Editorial HUM. Montevideo, Uruguay, 2025 (264 páginas).












