Se dice que nuestro país es particularmente receptivo a las psicoterapias como modo de tratamiento del malestar en la existencia. Es un hecho constatable estadísticamente, si acaso observamos el número de psicólogas y psicólogos en su relación con la cantidad total de habitantes en el territorio. En este contexto, de tanto en tanto, irrumpen preguntas de orden práctico. Por ejemplo, ¿cuánto tiempo supone una sesión?, ¿cuál es la duración del tratamiento en sí? En tanto la Psicología es una disciplina heterogénea, donde conviven en la oferta de la época diferentes orientaciones y corrientes, no existen respuestas unívocas. No obstante, es posible introducir aquí algunas precisiones.


































