La gestión de Maximiliano Pullaro pasa estos días poniendo el eje en achicar cuatro agujeros por el que se filtran muchos recursos fiscales: sistema previsional, IAPOS, Epe y ASSA, quizás en ese orden. Con medidas no simpáticas para la población pero necesarias para garantizar gobernabilidad, al decir de uno de los hombres del gabinete. Aquella definición de hacer eficiente el gasto que el hoy gobernador y el hoy ministro de Gobierno, Fabián Bastia, empezaron a utilizar en sus discursos en la Cámara de Diputados anterior, se pone en el centro de la agenda y produce cimbronazos internos y externos. También la política salarial que no termina de cerrarse y que parece que las largas paritarias llegaron para quedarse hasta fin de año, sin acuerdos en la mesa.




































