En las relaciones de pareja, el equilibrio emocional y la distribución equitativa de responsabilidades son claves para una convivencia sana. Sin embargo, en los últimos tiempos ha surgido un perfil de hombre que desafía estas bases: el "hombre princesa". Se trata de aquellos hombres que buscan ser el centro de atención, requieren una constante validación emocional y esperan que la pareja se adapte a sus necesidades sin retribuir el mismo esfuerzo.





































