Miradas

Aprender a leer, aprender a decir

A los doce años, la complejidad de los textos me desafiaba. Leer no era entender de inmediato, sino insistir hasta que el sentido emergiera, transformando la incomodidad en claridad.

"Leía. Y muchas veces no comprendía. Avanzaba en los textos como quien atraviesa una tormenta de arena: viendo formas, sospechando sentidos, pero sin poder afirmarlos. (...) Leer no es comprender de inmediato. Leer es quedarse. Sostener la incomodidad el tiempo suficiente hasta que algo, finalmente, se ordene"."Leía. Y muchas veces no comprendía. Avanzaba en los textos como quien atraviesa una tormenta de arena: viendo formas, sospechando sentidos, pero sin poder afirmarlos. (...) Leer no es comprender de inmediato. Leer es quedarse. Sostener la incomodidad el tiempo suficiente hasta que algo, finalmente, se ordene".

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