La primera semana de noviembre terminó con un viernes que felizmente coincide con el quinto día hábil del mes. Ese es el plazo fijado por ley para el pago de los salarios que los empleados de ámbito privado esperan con ansiedad. En una ciudad en la que siempre son noticia los haberes de los empleados públicos provinciales, con fechas de pago generalmente anteriores, hay otras ansiedades no tan divulgadas.
































