Me acuerdo de una noche lejana, cierto tiempo después de la tragedia de Malvinas, parado en una cola del cine Radar de Rosario. Poco a poco la censura dejaba proyectar películas postergadas durante casi una década. Aquel día estrenaban "Casanova", de Federico Fellini, y yo estaba solo, esperando entrar a la última sesión. Entre los espectadores de la función anterior que salían en masa de la sala se desprendió la figura teatral de Bigote.




































