El texto que sigue a continuación es parte de lo que tuiteó el 8 de julio pasado el exfutbolista Zinedine Zidane, luego del partido que Argentina, en increíble remontada, finalmente le ganó 3-2 a Egipto en la Copa del Mundo 2026 (1):
¿Cómo ser "un equipo campeón"?
El liderazgo de Messi y el espíritu de unidad de la Selección Argentina son ejemplos de cómo la perseverancia y el trabajo en equipo forjan campeones de verdad.

"Esto es lo que hacen las leyendas. Cuando Argentina estaba 2-0 abajo, cuando el mundo pensaba que estaban acabados, encontraron algo dentro de sí mismos que solo los grandes equipos poseen. Mostraron corazón, carácter y la mentalidad de campeones. Se negaron a aceptar la derrota. Lionel Messi una vez más demostró que el liderazgo significa inspirar creencia cuando todo parece imposible (…)"
"(…) Argentina le ha mostrado al mundo que los campeones no son los equipos que nunca sufren; son los equipos que sufren, luchan y se levantan de nuevo. Esta noche pertenece a Messi, a Argentina y a un equipo que se negó a dejar morir su sueño".
Días más tarde, al ganarle también a Suiza, la Selección Argentina siguió dando un claro ejemplo no solo de equipo sino también de familia. Esposas e hijos acompañando a los jugadores; jugadores festejando como hermanos.
En un país donde a una parte del periodismo le encanta el amarillismo y las disputas entre famosos, nunca se escuchó que algún familiar de uno u otro jugador tuviera un conflicto con otro.
Por eso mismo, creo que como padres tenemos mucho que aprender de esta selección. El humilde liderazgo de Messi, para mí el verdadero liderazgo, inspira, sostiene, acompaña y celebra los logros de sus compañeros como propios.
Él respeta y se hace respetar. Reconoce el valor de jugadores de otros países y se compromete en promoverlos. No habla de más. No critica, no genera discordia ni conflictos. Sabe exigirle a cada uno lo que puede dar, sin reprochar los errores. Para sus compañeros es un ejemplo a seguir. Y para nosotros como sociedad también.
Lograr este liderazgo implica un profundo conocimiento de uno mismo, de las propias luces y sombras, para comprender que los demás también las tienen y es desde allí donde debemos trabajar para que cada uno sea la mejor versión de sí mismo. No igual o mejor que otro, sino distinto, pero cada vez dando un poquito más y mejor.
Esto implica reconocer las habilidades en los hijos para capitalizarlas y trabajar desde el amor en las debilidades para fortalecer el carácter y ayudarlos a conocerse. Es un llamado a trabajar, como familia, en equipo, donde cada uno da de sí para que todos ganen.
Saber celebrar los éxitos y las metas logradas. Acompañar y poner luz en los procesos. Consolar y sostener en los fracasos, reconociéndolos como experiencia que enriquece y no como fracaso o frustración.
Ser padres significa ver más allá en cada hijo. No solo hacer hincapié en la acción o el comportamiento, sino en lo que hay detrás: sus sueños y anhelos; sus deseos, sus necesidades,… poder identificarlos para acompañar más asertivamente.
Parafraseando a Zidane: las familias felices no son las que nunca sufren, son las familias que sufren, pero se acompañan, sostienen y se levantan de nuevo. Son las familias que se niegan a dejar morir su sueño.
La autora es orientadora familiar.
(1) Puede verse en: https://www.facebook.com/ NTVTPremium/posts/ zinedine-zidane-sobre-argentina-eliminando-a-egipto-y-alcanzando-los-cuartos-de-/1342832684674981/














