-Fue un año bastante movido en cuanto a las realidades de la Liga. En marzo, ni bien asumimos, ya estaban los torneos en marcha. Pusimos primera con el tema de la violencia en inferiores, hicimos un párate e implementamos un protocolo, hoy somos la única Liga del país que lo tiene. Evidenciamos algo común como era el insulto, la agresión afuera de la cancha y lo quisimos combatir. Lamentablemente se ha vuelto algo cultural, que está mal y por eso nosotros decidimos darle pelea. Sabemos que trajo muchas opiniones, diferentes maneras de ver la situación, pero hoy a fin de año te puedo decir que mucha gente está realmente conforme y que cada uno ahora desde afuera del tejido se cuida en gritar, insultar o incluso los técnicos ya han bajado el nivel de sus reclamos.