Bravo dice que su par Granata "colabora con la construcción del odio a las instituciones y la anti política con comentarios públicos donde solo manifiesta que un hecho tan grave como lo sucedido contra la vicepresidenta, es una puesta en escena al solo efecto de victimizarla y que la misma ascienda en las supuestas encuestas públicas. La seriedad del caso y la coyuntura política no puede permitirse absorber comentarios repulsivos que aviven una crisis de magnitudes desopilantes, como las que ya vivió la República Argentina en los años donde la muerte y la masacre de las personas se vio atada a este odio vigoroso contra las instituciones. La facultad disciplinaria de la Cámara debe aplicarse en estos casos, ya que el desorden de conducta de la diputada Granata, con la ignominia, cinismo con el que se dirige al publico, no es más que provocador de odio y muerte, ya la gran mayoría de nuestro pueblo, se manifestó por Nunca Más, hoy lo reafirmamos", remató el fundamento.