Por su parte, un ex concejal de la ciudad consideró que, incluso en veda electoral, “esa instancia de la votación es el último acto publicitario lícito de campaña, donde todavía el candidato puede persuadir a un votante. Eso no creo que lo pierda de vista nadie”, supuso. Por otro lado, desde una sensación más personal, reflexionó que “ese acto de votación ante las cámaras suele ser una expresión de festejo de la democracia, de valorizarla, ejercerla, la hora del pueblo, más allá del resultado. De transmitir su importancia, de contagiar, de manifestar en ese momento que el voto del candidato vale igual que el de cualquier vecino”.