En ese punto la Pastoral social toma nota de que la actividad política, para muchos "…hoy es una mala palabra, y no se puede ignorar que detrás de este hecho están a menudo los errores, la corrupción, la ineficiencia de algunos políticos. A esto se añaden las estrategias que buscan debilitarla, reemplazarla por la economía o dominarla con alguna ideología. Pero, ¿puede funcionar el mundo sin política? ¿Puede haber un camino eficaz hacia la fraternidad universal y la paz social sin una buena política?" (Francisco, 2020. Encíclica Fratelli tutti. N` 176). A su inquietud, el mismo Francisco responde con una propuesta: "Una vez más convoco a rehabilitar la política, que «es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común»". (Francisco, 2020. Encíclica Fratelli tutti. N` 180).