Entre agosto y setiembre pasado, el gobierno puso en marcha el mecanismo de selección para las nuevas autoridades de MPA y MPD. Sorteó y constituyó el jurado, abrió la convocatoria y recibió los planes de trabajo de los postulantes. Pero desde su origen, el procedimiento generó dudas y una polémica con la oposición que fue increscendo. Objetaron normas dictadas, incluso, de manera previa a la convocatoria pública; cuestionaron la manera en la que se sortearon los integrantes del jurado, y la discrecionalidad del presidente del Consejo de la Magistratura. Hablaron de falta de transparencia, y alertaron que el concurso estaba "viciado por sospechas y rumores". El elemento que terminó por detonar el proceso fue la difusión de un audio del secretario de Justicia, Gabriel Somaglia, en el marco de la causa Sain. El hecho precipitó las renuncias del jurado, y generó un choque más fuerte aún con la oposición. Por decreto, el gobernador resolvió apartar a Somaglia de ese concurso en particular, que quedó en manos de la ministra de Gobierno, Celia Arena; y del Fiscal de Estado, Rubén Weder.