- Yo como Presidente me hice el propósito de que terminemos la Convención dentro de los 90 días que marcaba la ley, aunque algunos convencionales pedían prorrogarla. Y bueno, algunas cosas quedaron afuera, como el Consejo Económico y Social, que hubiera sido bueno. También algunas normas que se sancionaron pudieron dejar afuera algunas cosas, por el apuro. Pero creo que salió bien. Y que ahora hay que pensar en cumplirla, no en volver a reformarla. La Constitución es moderna, es garantista, contiene herramientas para defender los derechos. Por ejemplo, el Habeas Corpus que puede aplicarse también cuando a la privación de la libertad la produce un particular (el caso típico es cuando a un paciente no lo dejan salir de un sanatorio porque no pagó). También incorporamos en el artículo 43 el secreto de las fuentes de información periodística, cosa que es un avance extraordinario. Por otra parte, la prensa estuvo presente en todo en todo el desarrollo de la Convención, aunque no fue favorable. Había muchas críticas, muchas opiniones muy fuertes en contra. Y eso a pesar de que no tocamos los primeros 35 artículos, que es donde están las normas con los valores pétreos. Pero a la vez incorporamos un nuevo capítulo de derechos, donde está el de la defensa de la democracia, cuando se castiga a los que promueven golpes de Estado. Los derechos políticos, por primera vez los partidos políticos figuran en la en la Constitución, los derechos de los derechos del consumidor y del usuario…. Son todos derechos que antes existían en la ley, pero no en la Constitución. La ley se deroga por otra ley, pero ahora si los quieren sacar van a necesitar otra reforma constitucional.