Del 6 al 9 de junio tuvieron lugar las elecciones de representantes en el Parlamento Europeo, la institución soberana que ejerce el poder legislativo en el Viejo Continente mediante un sistema bicameral (integrado por 720 bancas). A medida que avanzaba el escrutinio se advertía un resultado favorable hacia los partidos de derecha, mientras que espacios de izquierda y socialdemócratas perdieron representatividad.




































