En el cónclave que se inició este martes pasadas las 11 de la mañana, y que convocó a la bautizada Mesa Política en Casa Rosada, se retomó el sendero del eje conciliador que motoriza la administración central de La Libertad Avanza después de lo que fueron los actos patrios que mostraron al jefe de Estado y a sus ministros juntos en las instancias ceremoniales, pero también en el histórico balcón al que hacía tiempo que Javier Milei no convocaba a sus funcionarios para salir a saludar a los transeúntes y a los autoconvocados por las actividades festivas en la Plaza de Mayo.
Karina Milei y Adorni reunieron a la Mesa Política para armar un nuevo paquete de reformas que serán enviados al Congreso
Luego de las postales de unidad que el Gobierno nacional se esforzó en mostrar en los actos oficiales y el Tedeum del 25 de Mayo, en Casa Rosada se realizó una reunión de Gabinete y otra de Mesa Política con el objetivo de apurar los paquetes de leyes del Poder Ejecutivo Nacional

A la espera de novedades en los tribunales federales de Comodoro Py, Manuel Adorni encabezó el encuentro, donde hasta se ocupó de tomar una selfie en la que se ve a su jefa política, Karina Milei; a un recuperado ministro de hacienda, Luis Caputo (que ayer por una gripe no estuvo en el Tedeum); a su par de Interior Diego Santilli; al subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo ‘Lule’ Menem; a su primo y titular de la Cámara baja, Martín Menem; a la mandamás de la bancada senatorial, Patricia Bullrich junto al principal asesor presidencial, Santiago Caputo, y muy sonriente en uno de los laterales de la mesa del despacho de la Jefatura de Gabinete de Ministros, al secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.

Al finalizar la reunión, voceros oficiales señalaron que la misma duró poco más de dos horas y que lo que se hizo fue conformar la lista de proyectos legislativos que se tiene previsto enviar al Congreso en las próximas horas. Recordemos que fue el Ministro Coordinador, quien la semana pasada adelantó que ya se giró el Súper RIGI; la Ley de Ludopatía; de Lobby y de Etiquetado Frontal. Quedan en carpeta normativas como la de cambios en la ley General de Sociedades; Ley de Defensa de la Competencia, y en particular, la de Reforma Política, así como la de Tratado de Cooperación en Materia de Patentes. Una iniciativa que tiene fuerte presión de sectores empresariales norteamericanos. Los cambios en materia de derogación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), las modificaciones y activación en la mayoría de distritos posibles de la Boleta única de Papel (BUT), al mismo tiempo que la regulación acerca del financiamiento de los partidos políticos depende pura y exclusivamente de los acuerdos que se puedan alcanzar con los gobernadores. Tarea que lleva adelante ‘El Colo’ Santilli en sucesivos encuentros con mandatarios provinciales dialoguistas, y en el Senado, Patricia Bullrich.
Relación con la Iglesia
Hace tiempo que la estrategia del Gobierno libertario es no entrar en disputas con la Iglesia Católica. Ese camino se inició a partir de aquel acercamiento con el Papa Francisco, cuando Javier Milei le pidió disculpas por sus exabruptos de campaña a Jorge Mario Bergoglio tras haberlo calificado como “el representante del Maligno en la Tierra”. Desde entonces, ya transcurrieron tres Tedeum en los que el Presidente escucha críticas –directas o indirectas- en primera fila de la Catedral porteña, al igual que dardos que van dirigidos a la oposición que alimenta la grieta como estrategia electoral. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, esta vez optó por destacar tres ejes en su exposición: alertar por la situación económica y social; el pedido de inclusión; diatribas contra el ‘terrorismo en las redes sociales’ con sus ‘haters’ (algo que el mandatario consideró ‘exagerado’); el rechazo a la polarización y a la ‘ostentación’, así como al ‘individualismo’. Cada frase pareció tener uno o varios destinatarios encargados de la gestión nacional, algo que suele quedar abierto a la lectura de cada uno de los interlocutores.

Milei y Villarruel sin vuelta atrás
La ausencia de la vicepresidenta, Victoria Villarruel, no fue ninguna sorpresa. Es más, en el Senado dejaron entrever que “la arbitrariedad explícita de Karina Milei, oficiando de portera de boliche, habla más de ella y de su hermano que de nosotros”, le dijo a El Litoral uno de los hombres cercanos a la titular de la Cámara alta. El entorno de la alta funcionaria infiere que la gente entiende la excelente relación que ella tiene con la Iglesia católica y que “no hace falta andar explicando lo obvio”. En Casa Rosada no tuvieron pruritos en afirmar que “una persona que ya no pertenece al Gobierno no debe participar en los actos oficiales que encabeza el Presidente”, aunque, como en este caso, sea el Arzobispado el encargado de definir a quienes se les cursa las invitaciones para este tipo de eventos. A la administración libertaria nunca le interesó mucho que sus diferencias queden expuestas públicamente. Esto quedó claro cuando fue el propio Milei el que, consultado por la expulsión de su primer jefe de Gabinete, Nicolás Posse, expresó: “Posse ya fue”, sin sentir la más mínima necesidad de dar explicaciones al respecto. La seguidilla de funcionarios que fueron invitados a retirarse luego de ese incidente es extensa y tampoco requirió justificativos públicos, pese a que en los pasillos de Balcarce 50 haya quedado muy claro cuál –o cuáles- fueron los motivos de todas y cada una de esas expulsiones.

La unidad y la gestión por sobre lo político
La idea que delineó el gobierno central fue mostrar este 25 de mayo una postal de unidad en el contexto de una interna que persiste y tiene como objetivo definir quien domina diversos espacios de poder en el intrincado planeta violeta, donde las rencillas partidarias también continuarán de cara al armado de listas en el 2027. El denominado ‘Karinismo’ y el ‘Caputismo’ parecieran ser dos caras de una misma moneda que gira en el aire de una mano presidencial que intenta mantener el equilibrio de fuerzas sin que se le desbande un rebaño que tiene diferencias, no sólo conceptuales, sino también estratégicas, prácticas y ejecutivas. De cualquier manera, la totalidad de los libertarios saben que si no hay reelección el año que viene nada de lo que puedan llegar a tener ahora como prioridad individual les va a servir de mucho.
Con ese argumento, el Primer Mandatario calma las aguas en los momentos de máxima tensión, cuando pareciera que todo va a estallar por los aires entre propios y extraños. Ahí está el caso de la actual jefa de bloque de LLA en el Senado, Patricia Bullrich, a quien hoy por hoy, conviene tener de aliada y no de contrincante, por más urticaria que sus actitudes individuales causen en la comandancia mileísta. Todavía hay dirigentes del PRO, que, en espejo, pero en línea con la actitud forzada de los libertarios para con la ex ministra de Seguridad, sostienen que ahora no es tiempo de ir contra La Libertad Avanza, sino de mantener el respaldo parlamentario, pero empezando a marcar diferencias de estilo y capacidad administrativa, resaltando la cantidad de cuadros que Propuesta Republicana le ha aportado a los mileístas.









