El gabinete de Javier Milei se vio las caras este mediodía en la primera reunión luego de la interna que se desató a raíz de las publicaciones de un usuario de X atribuido a Martín Menem, el titular de la Cámara de Diputados.
Milei reunió a su gabinete buscando ordenar tensiones políticas y encauzar ejes de gestión
En un intento por calmar las aguas, el presidente se reunió tras la ceremonia por el 216° aniversario de la Revolución de Mayo. La agenda legislativa fue uno de los puntos discutidos, en un encuentro donde protagonistas de la última crisis interna del Gobierno volvieron a verse las caras.

Antes del encuentro que se lleva a cabo en el salón Eva Perón de la Casa Rosada, el elenco del Presidente compartió el tradicional Tedeum. Y trataron de mostrar armonía y cercanía con los presentes. También saludaron desde el balcón.

La idea del cónclave oficial, de acuerdo a lo poco que trascendió, fue reordenar las tensiones internas tras semanas con cruces varios entre las dos facciones que responden a las principales figuras del Gobierno. En el plano político, los ítems de la reunión fueron la agenda legislativa y trazar los próximos pasos de la gestión tras el éxito en el Congreso.
El miércoles, el oficialismo consiguió la media sanción en la Cámara de Diputados las leyes Hojarasca y la modificación de la normativa de Zonas Frías. Mientras que en el Senado de la Nación, el bloque libertario logró dictamen para el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Muestra de unidad
La convocatoria al Tedeum tuvo una carga política adicional. A diferencia de otras ceremonias protocolares, esta vez Milei decidió sumar a Santiago Caputo, quien habitualmente evita este tipo de actividades públicas. Su presencia fue interpretada como un gesto orientado a desactivar las versiones de fractura interna tras el conflicto con Martín Menem.

Los dirigentes más importantes del Gobierno partieron a pie desde Casa Rosada hacia la Catedral Metropolitana, en una recorrida custodiada por un fuerte operativo policial. Milei caminó junto a Martín Menem y al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, mientras que algunos metros detrás avanzaban Caputo y la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy.

La vicepresidenta Victoria Villarruel tampoco estuvo presente. Según trascendió, no fue convocada por la Secretaría General de la Presidencia.
Tensiones abiertas
Durante la ceremonia encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, el Gobierno intentó transmitir una imagen de normalidad institucional pese al clima interno. Luego del oficio religioso, los funcionarios participaron del acto en el Cabildo y entonaron el Himno Nacional junto al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, con quien Milei volvió a mostrarse públicamente tras semanas de distancia política.
Uno de los movimientos que más llamó la atención fue la presencia de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien llegó por separado y se ubicó fuera de la delegación oficial. Tras la ceremonia, fue saludada por Milei mientras algunos asistentes le gritaban “Pato Presidenta”.

También participaron el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y los ministros Federico Sturzenegger, Mario Lugones, Carlos Presti y Alejandra Monteoliva, entre otros funcionarios. Las únicas ausencias destacadas fueron las de Sandra Pettovello, que se encontraba en Roma, y Luis Caputo, quien no asistió por un cuadro gripal.
Ya de regreso hacia Casa Rosada, otra escena buscó enviar una señal hacia el interior del oficialismo: Santiago Caputo y Eduardo “Lule” Menem caminaron juntos y conversaron distendidos, entre risas, ante la mirada de funcionarios y militantes.
Desde el balcón de la Casa Rosada, Milei y parte de su Gabinete saludaron además a las personas que se acercaron a Plaza de Mayo. “Gracias gente. Gracias por aguantar”, expresó Karina Milei ante los simpatizantes que acompañaban al Presidente.










