Por otra parte, el decreto 1.168 del gobernador Pullaro y el ministro Estévez trazan el compromiso de llevar adelante "un plan de monitoreo continuo de la calidad de agua superficial y subterránea, suelo, flora y fauna" de una parte de los humedales. En este punto para cuidar "la heterogeneidad de estos ecosistemas, la autoridad de aplicación a través de sus áreas competentes, evaluará en cada caso qué parámetros se medirán para generar indicadores de su estado de conservación, siendo como mínimo: demanda biológica de oxígeno (DBO), demanda química de oxígeno (DQO), sólidos en suspensión, metales pesados, hidrocarburos, coliformes totales, compactación del suelo y niveles de nitrógeno, fósforo y carbono, inventarios de flora y fauna, presencia de especies endémicas o cuyo estado de conservación sea considerado monumentos naturales, vulnerable o en extinción de acuerdo con normativas provinciales, nacionales y/o instituciones internacionales e índices de biodiversidad", con una periodicidad que determinará la autoridad de aplicación.