- Hubo sectores que llegaron a la Convención con una especie de prejuicios y pensando que porque Unidos tiene casi la mayoría; es la primera minoría y muy cerca de tener la mayoría creían que estaba todo decidido, que íbamos a imponer todo, que no íbamos a dialogar, que no íbamos a aceptar cambios. Eso ocurrió en la primera sesión donde fue difícil ponernos de acuerdo cómo iba a ser la votación. Se hizo en dos etapas: una primaria eligiendo presidente provisional y secretaria entre el más veterano y la más joven; después la toma de juramento a los 66 convencionales presentes. Ya con autoridades constituidas comenzó un proceso de diálogo, de intercambio de opiniones, de ceder los distintos sectores, pero principalmente ceder por parte de Unidos, para lograr los consensos necesarios, por ejemplo, para aprobar el reglamento. El reglamento tiene 90 artículos, 88 artículos fueron aprobados por unanimidad. Uno de los artículos tuvo dos tercios y el otro estuvo a dos votos de tener esa mayoría especial. Pero también se aprobó el plan de Labor Parlamentaria, la extensión de la Convención a 60 días, el presupuesto, donde pretendemos que sea la más austera en la historia de Santa Fe y de la Argentina. Aprobamos el cuerpo de secretarios, la constitución de las comisiones con representación de todos los sectores políticos y todos quedaron conformes.