Al cabo de cuatro horas de reunión, la fiscal regional de Rosario María Eugenia Iribarren admitió ante los periodistas que existe "una crisis" en esa oficina del Ministerio Público de la Acusación a su cargo. Sin embargo, negó que existan "dos bandos" entre sus subordinados. Caracterizó lo que sucede como la acción de "dos fiscales contra un fiscal", en la que "lógicamente cada uno de los fiscales tiene su posición al respecto". Además, rechazó que no tenga bajo su control la labor de los integrantes de la fiscalía regional, en el marco de los cuestionamientos públicos entre fiscales.



































