La redacción propiamente dicha o el armado material del proyecto de presupuesto quedará inexorablemente en manos de la actual gestión. Sin embargo, es en los criterios que se utilicen para la asignación del gasto donde pretenden tener injerencia las autoridades electas. Según adelantaron fuentes del equipo económico de Pullaro a El Litoral, una de las premisas es aguardar la confección del presupuesto nacional. Ello es vital no sólo para reparar en las variables macroeconómicas que suelen ser tenidas en cuenta como parámetros para la confección del proyecto local, sino también – y particularmente en la actual coyuntura- para tener certezas respecto de qué escenario se dibujará en torno de los recursos nacionales sobre la base de las reformas planteadas al Impuesto a las Ganancias, y sus eventuales compensaciones. Como se sabe, Santa Fe dejaría de percibir por ese concepto unos 15 mil millones de pesos en lo que resta de 2023, en tanto que a lo largo de 2024, la merma sería del orden de los 145 mil millones.