El 5 de marzo de 2024, la violencia narco cobró otra víctima inocente: un taxista, identificado como Héctor Figueroa, de 40 años, fue asesinado de un disparo en la cabeza en plena vía pública de Rosario. El homicidio fue una escalada de inseguridad en la ciudad y marcó un punto de inflexión en las políticas de seguridad implementadas en la provincia de Santa Fe.
































