Debe decirse que la prudente actitud de la Epe (y la Casa Gris) no es distinta de la que se observa entre las demás empresas distribuidoras de energía eléctrica. Ha pasado ya un mes desde que se anunció la segmentación tarifaría y se dictó el decreto 332. Mañana comenzará un empadronamiento para no perder el subsidio estatal (ver aparte) y es notable que desde entonces la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina no hayan hecho ninguna manifestación no haya dicho nada al respecto. Es cierto que antes de esa medida la entidad que reúne a todas las distribuidoras, como la Epe, tuvo su última reunión, el 30 de junio y el 1ro de julio, pero de acuerdo con la información oficial de Adeera allí se habló de los problemas que existen hoy para importar materiales y "mantener una continua provisión", sobre "avances de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas (Adelat)" pero también del "régimen de segmentación de subsidios a usuarios residenciales". No dice mucho más, pero el uso de la palabra "régimen" revela que se trata de un cambio profundo, al menos en los papales.