En el seno del poder libertario se sostuvo desde el principio de la gestión que el objetivo del Gobierno era arancelar a las universidades. La masiva marcha del pasado 23 de abril en defensa de la educación pública fue el detonante para que uno de los principales consejeros de Javier Milei reconociera, "ese es nuestro norte, pero está claro que ahora no es el momento". Por esos días hubo ofrecimientos que nunca cubrieron las expectativas del sector y el conflicto quedó latente.


































