En julio pasado la firma de un contrato de comodato entre la Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines y la comuna local marcó un hecho histórico para el pueblo. El acuerdo no solo permitirá el desarrollo de diversos talleres y capacitaciones, sino que la recuperación del histórico edificio caló profundo en el sentimiento de los vecinos de la localidad, quienes añoraron por años la vuelta a la “vida social” de ese espacio.


































