Mientras tanto, en el día a día de las pymes, se generan otros conflictos puertas adentro, como la presión de los trabajadores por subas salariales: “Eso también está sucediendo, es innegable, y es una situación de difícil solución, porque las dos partes están siendo perjudicadas. Hoy estamos todos empobrecidos, las empresas, con una rentabilidad a la baja, y los trabajadores, con salarios que pierden el poder adquisitivo. Es un escenario donde todos perdemos porque, salvo excepciones, no hay empresarios del campo ni de la industria que se estén llenando sus bolsillos”, graficó. “Y esto genera tensiones, porque si bien nosotros, desde las pymes, reconocemos esa depreciación de los ingresos, tampoco contamos con los recursos para hacer frente a esos reclamos justos”, amplió.