Alrededor de cinco años atrás, el venadense Manu Agraso descubría y empezaba a interesarse en los fenómenos celestiales. Cada vez que pasaba el tiempo, iba descubriendo cosas nuevas de este mundo que define como “extravagante e inmenso” y hoy lo encuentra como un cultor único de la luna. Tiene 27 años, es técnico en diseño gráfico y productor audiovisual. Se define como una persona soñadora y con mucha imaginación, a la que le gusta mucho la mística, el surrealismo y la ciencia ficción.


































