La Municipalidad de San Lorenzo acordó con Gendarmería Nacional Argentina la implementación de operativos de saturación que se replicarán en distintos horarios y puntos estratégicos durante todo 2026.
El municipio de San Lorenzo y Gendarmería Nacional pusieron en marcha un esquema de operativos de saturación que se desplegará todas las semanas a lo largo del año en barrios y en el casco céntrico. Con 55 efectivos en acción, el objetivo es reforzar la prevención del delito y disuadir hechos de vandalismo e incidentes en comercios y viviendas.

La Municipalidad de San Lorenzo acordó con Gendarmería Nacional Argentina la implementación de operativos de saturación que se replicarán en distintos horarios y puntos estratégicos durante todo 2026.
El dispositivo comenzó a ejecutarse en la noche del viernes 20 de febrero, con un fuerte despliegue territorial que incluyó patrullajes dinámicos, controles vehiculares e identificación de personas tanto en barrios como en la zona céntrica.
Según se informó oficialmente, el operativo inicial contó con la participación de 55 gendarmes que realizaron tareas de prevención mediante controles selectivos y presencia disuasiva.
La modalidad de “saturación” implica concentrar recursos humanos y logísticos en áreas determinadas durante franjas horarias específicas, con el fin de incrementar la percepción de seguridad y reducir oportunidades para la comisión de ilícitos.
Las acciones incluyeron identificación de personas y vehículos, verificación de documentación y recorridas intensivas en sectores considerados sensibles por su circulación nocturna o por antecedentes de incidentes.
Desde el municipio indicaron que estos procedimientos se repetirán de manera rotativa en distintos puntos de la ciudad, adaptando los horarios y zonas de intervención según la dinámica delictiva y las demandas vecinales.
El esquema apunta especialmente al control de merodeadores nocturnos, personas que circulen sin identificación, así como a la detección de infracciones vinculadas al cartoneo en horarios no permitidos y a la actividad de cuidacoches informales, comúnmente conocidos como “trapitos”.
El objetivo central es prevenir hechos de vandalismo, rotura de vidrieras e incidentes en comercios o domicilios particulares, situaciones que suelen incrementarse durante la noche.
La articulación entre el gobierno local y la fuerza federal busca consolidar una estrategia sostenida en el tiempo, con operativos semanales que refuercen la vigilancia y generen un efecto disuasivo permanente en distintos sectores de San Lorenzo.




